(1) El
Ejecutivo de Rajoy aprobó en los cinco primeros meses de 2012 el mismo número
de Decretos Ley que el Gobierno Zapatero en todo 2011. Con un total de 19
normas aprobadas por este procedimiento de urgencia, la seguridad jurídica
propugnada con tanto ahínco, ha quedado en una idea-fuerza de sus responsables
de marketing, pues se ha legislado sobre numerosas materias, y el Tribunal
Constitucional va a invalidar –sin duda alguna– varias de estas disposiciones. La inseguridad jurídica está servida.
En el último apartado vamos a enumerar los 20
Decretos Ley aprobados por el Gobierno de Rajoy hasta hoy, ordenados por la
fecha de publicación en el BOE (por si quieren buscarlos). Si la materia a
regular indica las prioridades del Gobierno, el orden de aprobación es
significativo.
Como saben, los Reales Decretos-ley, son
normas aprobadas por el Gobierno, que tienen carácter de urgencia y que
transcurrido hasta un mes de su aprobación, debe convalidarse como ley, o derogarse.
Si el Gobierno tiene mayoría absoluta en el Congreso, la tramitación como ley
es un proceso casi automático, y tiene la potestad de escuchar las propuestas
de los otros grupos (las enmiendas a la ley), o aprobarlo de manera unilateral.
Pero esto no impide que el Tribunal Constitucional juzgue ese
requisito de la urgencia para aprobar Decretos-ley, que debe ajustarse a unos
parámetros que han ido exponiendo a lo largo de varias sentencias.
1º. Los
motivos se habrán tenido en cuenta por el Gobierno en su aprobación, y se
habrán explicitado de una forma razonada. Los Magistrados del TC analizan desde
la Exposición
de Motivos hasta el trámite de convalidación para juzgarlo.
2º. Existencia
de una necesaria conexión entre la situación
de urgencia definida y la medida
concreta adoptada para subvenir a la misma. La apreciación de esta
necesaria conexión por parte de los jueces puede dar lugar a subjetivismos,
especialmente si tenemos en cuenta que hay Magistrados directamente propuestos
y nombrados por partidos políticos. Volveremos sobre esto cuando el TC se pronuncie sobre las leyes que se deriven de alguno de estos RD-ley.
(3) Vean
ahora un ejemplo. Tomaremos el primer RD-ley aprobado por el Gobierno del PP,
en diciembre de 2011. De acuerdo con el título de este decreto, se trata de
medidas urgentes presupuestarias, tributarias y financieras, pero vamos a las
Disposiciones Finales. En concreto, la Séptima y la Undécima modifican la Ley 13/2011, de 27 de mayo de regulación del juego. «Será para
regular nuevos tributos», pensará alguien, y así debería ser. Pero no. Modifica
el «Régimen transitorio del régimen sancionador» y el «Régimen transitorio de
los patrocinios deportivos sobre el juego».
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«Cuidao»
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Seguimos leyendo, y la Disposición Final
Octava modifica la Ley
9/2009, de 6 de octubre, «de ampliación de la duración del permiso de
paternidad en los casos de nacimiento, adopción o acogida» para alargar su
entrada en vigor a 2013.
Más abajo, en la DF Decimocuarta , se modifica la Ley 39/2006, de 14 de
diciembre, de Dependencia.
En la DF Decimoctava se modifica la Ley 39/1970, de 22 de
diciembre, sobre reestructuración de los Cuerpos Penitenciarios, con una
reforma de los requisitos y funciones del personal. ¿Creen que revisten
urgencia, o que se trata de materias presupuestarias, tributarias o financieras?
El carácter ómnibus se vuelve evidente, y eso que solo hemos tomado el primer RD-ley de Rajoy. Verán que hay 19 más:
El carácter ómnibus se vuelve evidente, y eso que solo hemos tomado el primer RD-ley de Rajoy. Verán que hay 19 más:
(4) RD-ley aprobados
por el Gobierno de Rajoy hasta la fecha
Será interesante comprobar cuáles son las diferencias entre los RD-ley aprobados por el Gobierno, y las leyes que se aprueben tras su tramitación como proyecto de ley. Especialmente la Reforma Laboral, que a fecha de hoy se encuentra en el Senado, y que volverá al Congreso para ser votada.
Veremos cómo afecta la reforma del Tribunal Constitucional, pactada por PP y PSOE hace unas semanas, al examen de esta Ley, una vez se apruebe.

Muy bueno!!
ResponderEliminar¡Muchas gracias, señor! Veremos en qué termina tanto decreto.
ResponderEliminarUn abrazo